CICLO MENSTRUAL E INFLUJO DE LA LUNA
Nuestro ciclo menstrual nos conecta con la energía de la vida, por tanto, ignorar este ciclo es ignorar la vida. Conocer la energía que se mueve dentro de nosotras dependiendo de la fase del ciclo en la que nos encontremos nos ayudará a sacarle un mayor partido a nuestro poder femenino y a conectarnos con el propio proyecto de vida. Sin embargo, pocas son las mujeres que lo saben y se permiten vivir esta parte de su biología de manera plena y consciente. Son múltiples los motivos que nos llevan a experimentar nuestra menstruación como algo no deseado y doloroso e, incluso en algunos casos como algo de lo que avergonzarse y esconder y enumerarlos no es el cometido de este artículo. Por el contrario, lo que pretendemos es ofrecerte una información que como mujer puedas beneficiarte de ella, ya que cuanto más sepamos acerca de nuestro ciclo, sus fases y nuestras zonas genitales más podremos vivirlo de manera consciente y menstruar con consciencia, sin sentirnos mal por ello ni perder energía.
Utilizando las palabras de Diana López Iriarte que es una escritora, terapeuta transpersonal, consultora macrobiótica y coach de alto impacto entre otras cosas, vamos a hacer un recorrido por las fases del ciclo menstrual femenino y la influencia que tiene sobre nosotras. Al igual que la luna tiene cuatro fases y las energías implicadas son las mismas y las pasamos a enumerar a continuación:
1. FASE FOLICULAR O ASCENDENTE (LUNA CRECIENTE): comprende el período que va desde el último día de la menstruación (sangrado) hasta el primer día de la ovulación. En esta fase la mujer tiene cada vez más estrógenos, por lo tanto, más energía. Los estrógenos son unas hormanas que nos hacen tener la piel y el pelo más radiante, lucir más guapas y sentirnos más activas. Durante esta etapa en nuestro cuerpo se está construyendo un cuerpo lúteo para que nazca un ser y la mujer se siente muy creativa y enérgica. Es una fase que podemos aprovechar para ir al gimnasio, hacer deporte, poner en marcha proyectos y lanzarlos, salir más, bailar, ligar, tener relaciones sexuales, etc. Además, es una etapa en la que la mujer puede comer más alimentos yang y de origen animal.
2. FASE DE OVULACIÓN (LUNA LLENA): es la fase en la que la mujer llega a su tope de energía, irradia amor por todos sus poros, volcándose hacia fuera y hacia los demás, queriéndolos cuidar. Es el momento de entregar al mundo lo que absorbimos durante la fase menstrual que veremos al final.
3. FASE DESCENDENTE O LÚTEA (LUNA MENGUANTE): esta fase está a su vez dividida en dos:
- FASE DE BAJADA: empiezan a bajar los estrógenos y subir la progesterona lo que hace que nuestro nivel de energía también baje, encontrándonos menos enérgicas. Aquí se recomienda dormir y descansar un poco más de lo habitual y bajar un poco el ritmo de las fases anteriores, tomar menos sal y reducir la ingesta de carne para comer más frutas y verduras.
- FASE CONTRACTIVA: la energía baja dramáticamente debido a que entran en juego unas hormonas que comienzan a destruir el cuerpo lúteo del útero para que cuando llegue la menstruación se deseche. Es la fase en la que más líquidos retenemos, nos vemos más hinchadas y nos percibimos feas e insatisfechas con nuestro cuerpo. Aquí nos encontramos un poco más autodestructivas y enfocadas en la sombra, esas partes de nosotras que no nos gustan y normalmente no deseamos observar. Es un buen momento donde la mujer puede aprovechar para hacer limpieza, tirar cosas que ya no le sirvan, limpiar la agenda, pasar más tiempo solas para no estar tan irritables, ya que es un período que necesitamos escucharnos, meditar o apuntar los sueños. En este ir para adentro se nos muestra como decíamos antes nuestra sombra y es una gran oportunidad para sacar mucho aprendizaje, observar muchos de los aspectos que ya no nos sirven y que tenemos que eliminar de nuestra vida.
4. FASE MENSTRUAL (LUNA NUEVA): expulsamos de nuestro cuerpo una energía que nuestro cuerpo puso para generar una vida. Eso quiere decir que sacamos la energía hacia fuera por lo que es normal sentirnos cansadas y a la vez estamos muy receptivas de la energía que hay a nuestro alrededor. Es la etapa perfecta para reflexionar, descansar, meditar, anotar las intuiciones, mimarnos y darnos amor a nosotras mismas.
Como has podido observar el ritmo de la mujer es cíclico en el que hay un cambio de emociones provocados en gran parte por las hormonas que intervienen en cada fase. En las fase lútea/descendente y en la menstrual estamos menos enérgicas pero, a la vez, más receptivas lo que podemos aprovechar para crear proyectos que pondremos en marcha en las siguientes dos fases (folicular y de ovulación). Hasta el climaterio no alcanzamos nuestro poder lineal y es a partir de este que la mujer se ha de guiar por las fases lunares, ya que la luna también cuenta con una energía cíclica y cuando está llena nos expande hacia fuera y cuando está nueva nos mete hacia dentro, conectándonos con nuestra parte oscura y nuestra intuición. Por último, decir que los hombres con una energía femenina muy activa también se han de guiar por la luna.
Deseamos que esta información te sirva para conectarte con la diosa que llevas dentro y sacarle todo el jugo a la menstruación ;-). ¡Un gran abrazo tribu de poderosas!
Autora: Ana Fernández Ramírez
PARA SABER MÁS:
Si están interesada en profundizar en este tema tan maravilloso te recomendamos algunos de los libros de Miranda Gray como "Luna Roja", "Momentos óptimos de la mujer" o "Mensajes espirituales de las mujeres".
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